¿Cómo lo hacemos?
Trabajamos por amor a las plantas y a la vida.
El secreto de los cosméticos verdaderamente vivos reside en el trabajo cuidadoso y afectuoso con las plantas vivas. Cosechamos a mano y producimos cada extracto de planta de manera cuidadosa y con amor. Esta es la única forma de garantizar que también se puedan notar en el producto acabado las energías sutiles o las vibraciones de la planta, además de la materia prima.
De esta forma, solo podemos producir pequeños lotes de unos pocos cientos de piezas, lo que aumenta considerablemente el coste por producto. No obstante, nuestros clientes notan la diferencia y están encantados de pagar un poco más por ello.